domingo, 30 de diciembre de 2018

Comentario de texto: 7000

En estos días de concienciación acerca de lo inadecuado de regalar mascotas, os propongo realizar el comentario de texto de este artículo de opinión de Rosa Montero. Lleva muchos años publicado, pero no ha perdido ni un ápice de actualidad: el cachorro que regalamos hoy como un juguete, se interpondrá como un estorbo en las próximas vacaciones familiares.
 
 
"Que me los presenten. Que me presenten a esos 7.000 madrileños que abandonaron a sus perros para irse con toda tranquilidad de vacaciones. Que me presenten a esos 7.000 energúmenos capaces de dejar atrás, con impavidez espeluznante y una pachorra inmensa, los hocicos temblorosos y las miradas dolientes de sus animales. 
¿Cómo lo harán? ¿Apearán al perro en mitad de un campo solitario y huirán después a todo rugir de coche, con el pobre bicho galopando espantado detrás del guardabarros hasta que su aliento no dé para más? ¿O quizá lo llevarán a algún barrio lejano y escaparán aprovechando algún descuido, un amistoso encuentro con otros perros o un goloso olfatear de algún alcorque?
No les importa que luego el animal, al descubrirse solo, repase una vez y otra, con zozobra creciente y morro en tierra, la borrosa huella de sus dueños, intentando encontrar inútilmente el rastro hacia el único mundo que conoce. Son 7.000 sólo en Madrid: el censo estatal de malas bestias puede aumentar bastante.
Que me presenten a esos tipos que tuvieron el cuajo de tumbarse con la barriga al sol en una playa, plácidos y satisfechos tras haber condenado a sus perros, en el mejor de los casos, al exterminio en la perrera, y, más probablemente, a una atroz y lenta agonía en cualquier cuneta, con el cuerpo roto tras un atropello. O a servir de cobaya en un laboratorio, o a morir en las peleas de perros, espeluznantes carnicerías que, aunque ilegales, parecen estar en pleno auge como juego de apuestas. Que me presenten a esos seres de conciencia de piedra. Quiero saber quiénes son, porque me asustan: si han cometido un acto tan miserable e inhumano, ¿cómo no esperar de ellos todo tipo de traiciones y barbaries? Probablemente pululan por la vida disfrazados de gente corriente: es una pena que las canalladas no dejen impresa una huella indeleble".
 
 
 

1 comentario:

  1. Este texto de Rosa Montero nos ofrece su propia opinión sobre el abandono de la mascota durante las vacaciones.
    Las mascotas no se deben abandonar y una persona cuando adopta una mascota ya sabe los compromisos que tiene, entre ellos no permite ir de vacaciones libremente. Mucha gente, destacando madrileños, abandonan a su mascota en la carretera sin saber su próximo destino para poder disfrutar de unas vacaciones tomando el sol en la playa y luego el animal tiene que descubrir el mundo en soledad o tener un encuentro con otros animales que también son abandonados por el mismo motivo.
    La autora expone su propia opinión, es decir, habla de algo que ha visto ella en Madrid, por ejemplo, la manera de la que abandonan a sus mascotas y de ahí se hace una pregunta sobre su próximo encuentro, que puede ser en una perrera o con otros perros. Yo pienso que si una persona adopta un animal se compromete a cuidarlo, alimentarlo, sacarlo y sobre todo no abandonarlo.

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