martes, 16 de junio de 2015

"Me basta así", Ángel González

Ingrid Tusell

Si yo fuese Dios
y tuviese el secreto,
haría
un ser exacto a ti;
lo probaría
(a la manera de los panaderos
cuando prueban el pan, es decir:
con la boca),
y si ese sabor fuese
igual al tuyo, o sea
tu mismo olor, y tu manera
de sonreir,
y de guardar silencio,
y de estrechar mi mano estrictamente,
y de besarnos sin hacernos daño
-de esto sí estot seguro: pongo
tanta atención cuando te beso-;
                                                entonces,

si yo fuese Dios,
podría repetirte y repetirte,
siempre la misma y siempre diferente,
sin cansarme jamás del juego idéntico,
sin desdeñar tampoco la que fuiste
por la que ibas a ser dentro de nada;
ya no sé si me explico, pero quiero
aclarar que si yo fuese
Dios, haría
lo posible por ser Ángel González
para quererte tal como te quiero,
para aguardar con calma
a que te crees tú misma cada día,
a que sorprendas todas las mañanas
la luz recién nacida con tu propia
luz, y corras
la cortina impalpable que separa
el sueño de la vida,
resucitándome con tu palabra,
Lázaro alegre,
yo,
mojado todavía
de sombras y pereza,
sorprendido y absorto
en la contemplación de todo aquello
que, en unión de mí mismo,
recuperas y salvas, mueves, dejas
abandonado cuando -luego- callas...
(Escucho tu silencio.
                                Oigo
constelaciones: existes.
                                    Creo en ti.
                                                    Eres.
                                                            Me basta.)

del libro "Palabra sobre palabra".
 
 
 
De nuevo Ángel González, maestro en dotar de intensidad y lirismo al lenguaje cotidiano. Pedro Guerra lo acompaña en esta sincera e intensa declaración de amor. Espero que os guste.


                                            



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domingo, 14 de junio de 2015

"Poema XX", Pablo Neruda

El curso va acabando y nuestra selección de poemas también. Para finalizar con la literatura hispanoamericana os propongo la lectura del poema XX de la antología Veinte poemas de amor y una canción desesperada, poemario que lanzó a su autor a la fama con apenas diecinueve años de edad y es una de las obras literarias más representativas de la literatura en lengua española.
 


Toni Demuro: Tree 226
 
20
PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.




Toni Demuro: Earth 174


Os gustará escucharlo en la voz de Álex Ubago:

 





miércoles, 10 de junio de 2015

"Canción de invierno y de verano", Ángel González



Canción de invierno y de verano


Cuando es invierno en el mar del Norte
es verano en Valparaíso.
Los barcos hacen sonar sus sirenas al entrar en el puerto de Bremen con jirones de niebla y de hielo en sus cabos,
mientras los baladros soleados arrastran por la superficie del Pacífico sur bellas bañistas.

Eso sucede en el mismo tiempo,
pero jamás en el mismo día.

Porque cuando es de día en el mar del Norte
—brumas y sombras absorbiendo restos
de sucia luz—
es de noche en Valparaíso
— rutilantes estrellas lanzando agudos dardos
a las olas dormidas.

Cómo dudar que nos quisimos,
que me seguía tu pensamiento
y mi voz te buscaba —detrás,
muy cerca, iba mi boca.
Nos quisimos, es cierto, y yo sé cuánto:
primaveras, veranos, soles, lunas.

Pero jamás en el mismo día.

 

Poema en audio: Canción de invierno y de verano

Poema muy Becqueriano. Ángel González se ve influenciado por el tratamiento del amor en el romanticismo, además de por Salinas, Quevedo, Machado...No importa que los dos se hayan querido, porque no lo hicieron de la misma forma ni en el mismo momento y, por ello, ese amor no puede seguir ya que se ha producido un distanciamiento de la pareja debido a la falta de comunicación. Deberían tener objetivos comunes, unos proyectos en común, pero cada uno está en un extremo de La Tierra, les separa un mundo (antípodas), y su relación es imposible. "Nos cruzamos pero no nos paramos en la misma estación". Habla de cómo en dicho amor también puede estar presente el odio. (Trenes que se cruzan.)
 Ángel González plantea en sus poemas las dos caras del amor: el amor y el desamor.
El poema se identifica como becqueriano en cuanto a la conciencia de fracaso de una posible relación amoros; no les faltó el quererse sino el encontrarse. Las vidas de la pareja iban en sentido opuesto y por medio estaba el mundo y como consecuencia no podían estar juntos. El amor era imposible.
 
 
 
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