Mostrando entradas con la etiqueta ORTOGRAFÍA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ORTOGRAFÍA. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de octubre de 2014

Tildes con humor

Algunos alumnos defendíais en clase recientemente la inutilidad de las tildes. Acostumbrados como estáis a suprimirlas en vuestros mensajes de móvil sin que vuestra comunicación se resienta mucho, abogabais por prescindir de ellas sin más. Pero no es tan sencillo. El acento en español sirve para diferenciar significados, tiene valor distintivo.


En español la oposición acentual llega en ciertos casos a distinguir entre palabras aparentemente iguales, formas de diferente valor morfológico y significativo con arreglo a la sílaba en que el acento cae o se sitúa. Por ello existen en el verbo transformaciones tales como: bailo (presente)/bailó (pretérito).
 
Pero en ocasiones el contraste fonológico del acento se produce entre sustantivos y verbos: baile (sust.) bailé (verbo).
 
En algunos casos la oposición acentual permite distinguir tres formas de diferente valor entre palabras aparentemente iguales, como ocurre en los ejemplos siguientes: ánimo animo animó.

Otra fuente de diferenciación es la que se da como resultado de la presencia o ausencia del acento, en formas léxicas estructuradas por los mismos fonemas, algunas de las cuales no guardan entre sí ninguna relación etimológica: (verbo) de (preposición).

 En la red encontramos en clave de humor muchos carteles que insisten en estos conceptos. Recojo a continuación una muestra y os animo a que aportéis otros ejemplos o chistes similares.

 






 


 
 ¿Te atreves con este cuestionario sobre acentuación?
 
Para los que queráis reforzar las reglas de acentuación y poneros a prueba con ejercicios interactivos os propongo esta útil página (Pincha en el pie de foto para acceder).
 
Reglas de ortografía.com

 
 

Os dejo más imágenes simpáticas del tema que nos ocupa:

 
 


 


 
 
 
Entradas relacionadas:

domingo, 6 de octubre de 2013

Ortografía: mejor con humor


Este año se celebran 300 años de la creación de la Real Academia Española  (1713), quien se encarga de regular la ortografía, que tanto despreciáis.

Imagino que ya conocéis el vídeo homenaje que le ha dedicado a la efemérides la Academia de la Publicidad.




Siguiendo con el enfoque humorístico, quiero recordar algunas imágenes relacionadas con la ortografía difundidas por Facebook. Ignoro la procedencia exacta de las mismas, así que si alguien reconoce el origen y lo desea aportar, lo incorporaré muy gustosa.




 


 






SOBRE TILDES:










SOBRE GRAFÍAS:






















El viejo amargo



SOBRE SIGNOS DE PUNTUACIÓN:











¿Conocéis más ilustraciones como éstas? Si las compartís en Facebook, las iré subiendo aquí.

Si cualquiera de ellas os plantea un pretexto para opinar sobre cuestiones ortográficas, adelante. Os espero en los comentarios.



Entradas relacionadas:
Ortografía fonética
La importancia de la coma
Conciencia ortográfica: a la caza y captura de la tilde perdida

lunes, 12 de noviembre de 2012

Ortografía fonética


En castellano la correspondencia entre fonemas y grafías no es perfecta, lo que da lugar a numerosos problemas ortográficos.

Hace unos años Arturo Pérez Reverte difundió a través de una publicación semanal de gran tirada un artículo que circulaba por internet al que aludí en clase el otro día. Visto que ya nadie tenía noticias de él, vuelvo a publicarlo para que podáis leerlo y disfrutarlo. Más artículos de Pérez Reverte sobre la Real Academia española aquí.



El texto, aunque tiene una intención claramente humorística, da pie para reflexionar sobre un debate que no es nuevo:¿es mejor la ortografía fonética o la ortografía etimológica?

(La ortografía española , Antonio Vicedo)

No hay un inventario exhaustivo de reglas que constituyan la ortografía del español, ni puede haberlo; las diferentes ortografías proponen normas en la hipótesis de cuáles son los problemas ortográficos de los hablantes. Como indica Crespo (2003), la RAE ha evolucionado de la prescripción a la descripción en la Ortografía de 1999, una tendencia que se confirma con el DPD (2005).  La misma Academia reconoce el carácter transitorio de su ortografía en su última edición de 1999 y la posibilidad de futuras reformas.  La RAE no abdica del espíritu progresivamente reformista que alentó en ella desde sus comienzos y no renuncia a nada que pueda redundar en beneficio de nuestra común lengua española

En la actualidad las fuentes que fijan la ortografía del español son la Ortografía de la lengua española (2010), la nueva Gramática de la Lengua Española (2009), el Diccionario panhispánico de dudas (2005) y el Diccionario de la Real Academia Española , ambos disponibles en la web de la RAE, igual que la Ortografía , y en constante revisión. La Real Academia Española y las veintiuna Academias que con ella integran la Asociación de Academias de la Lengua Española trabajan mancomunadamente al servicio de la unidad del idioma tratando de mejorar y actualizar un diccionario de carácter panhispánico.

lunes, 21 de septiembre de 2009

La importancia de la coma

Tan importante como saber cuándo una palabra se escribe con b o v, por ejemplo, es saber escribir los signos de puntuación donde el sentido de la frase lo exige. Sin ellos podría resultar dudoso y oscuro el significado de las oraciones. Tan grande es el valor de los signos de puntuación, que del lugar que ocupen puede depender el significado de una oración.

Comprueba su importancia en estos textos:

1. Un soldado fue a consultar a la Sibila de Cumas (más o menos, el equivalente romano de nuestros “videntes”) y obtuvo la siguiente respuesta:
IBIS REDIBIS NON MORIERIS IN BELLO, que quiere decir:
IRÁS VOLVERÁS NO MORIRÁS EN LA GUERRA.

Tanto en latín como en castellano, el significado cambia dependiendo del lugar en el que coloquemos las pausas:

IRÁS, VOLVERÁS, NO MORIRÁS EN LA GUERRA
IRÁS, ¿VOLVERÁS? NO, MORIRÁS EN LA GUERRA

2. 'Si el hombre supiera realmente el valor que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda'.

  • Si eres mujer, con toda seguridad colocarías la coma después de la palabra mujer.

  • Si eres hombre, con toda seguridad colocarías la coma después de la palabra tiene.

3. Se cuenta de un señor que, por ignorancia o malicia, dejó al morir el siguiente testamento, falto de todo signo de puntuación:

«Dejo mis bienes a mi sobrino Juan no a mi hermano Luis tampoco jamás páguese la cuenta al sastre nunca de ningún modo para los jesuitas todo lo dicho es mi deseo».

Se dio lectura del documento a las personas aludidas en el mismo y cada cual se atribuía la preferencia; mas, a fin de resolver estas dudas, acordaron que cada uno de los grupos interesados en la herencia presentara el escrito con los signos de puntuación cuya falta motivaba la discordia. Y, en efecto, el sobrino Juan lo presentó de esta forma:

«Dejo mis bienes a mi sobrino Juan, no a mi hermano Luis. Tampoco, jamás, páguese la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo».

Como se ve, el favorecido era Juan; pero, no conformándose Luis, éste lo arregló del siguiente modo:

«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No: a mi hermano Luis. Tampoco, jamás, páguese la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo.

El sastre a su vez, justificó su reclamación como sigue:

«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. Páguese la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo, para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo».

De este modo, el sastre intentó cobrar su cuenta; pero se interpusieron los jesuitas, reclamando toda la herencia, sosteniendo que la verdadera interpretación del escrito era ésta:

«¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco, jamás. ¿Páguese la cuenta al sastre? Nunca, de ningún modo. Para los jesuitas todo. Lo dicho es mi deseo».

Esta lectura motivó gran escándalo entre los concurrentes y para poner orden acudió la autoridad. Ésta consiguió restablecer la calma y, después de examinar el escrito objeto de la discusión, exclamó en tono severo:

«Señores, aquí se trata de cometer un fraude; la herencia pertenece al Estado, según las leyes en vigor; así lo prueba la verdadera interpretación del escrito, que es la siguiente:

"¿Dejo mis bienes a mi sobrino Juan? No. ¿A mi hermano Luis? Tampoco. Jamás páguese la cuenta al sastre. Nunca, de ningún modo para los jesuitas. Todo lo dicho es mi deseo. "

"En virtud de esta interpretación y, no resultando herederos para la herencia, yo, el Juez...etc., etc., , me incauto de ella en nombre del Estado. Queda terminado el asunto".