jueves, 31 de enero de 2019

Comentario de texto: Una vez más las palabras

Quema de libros por los nazis


Recupero para el aula un artículo de opinión de Antonio Muñoz Molina, que nos hace reflexionar sobre el enorme poder que tienen las palabras e insiste en lo que hemos comentado estos días, a propósito de la representación de "La niña azul" y el coloquio que mantuvimos con Víctor Juan. Aprovechando la efemérides del "Día Internacional de Conmemoración del Holocausto" el pasado domingo, también hemos comentado el texto "Memoria y Holocausto", reflexionando sobre la necesidad de educar en la "memoria histórica" para no repetir errores. Espero vuestra opinión en los comentarios:


"Algo muy serio, muy cargado, muy peligroso, tiene que haber en las palabras cuando los que mandan ponen tanto interés en controlarlas o en tergiversarlas, o en vaciarlas de sentido. Los aficionados a la literatura podemos imaginar melancólicamente que nuestro amor por las palabras es gratuito, minoritario, caprichoso, pero luego llegan los dueños el mundo o los partidarios del crimen, tan iletrados casi siempre, para recordarnos que las palabras importan tanto que vale la pena intentar suprimirlas, o hacerles decir lo contrario de lo que dicen, o encerrar o matar a alguien por haberlas usado y difundido. El escritor que más lúcidamente se rebeló contra el totalitarismo en el siglo pasado, George Orwell, tuvo siempre una preocupación obsesiva por el lenguaje: por la necesidad de mantener su claridad y su precisión, la vigilancia necesaria para no convertirse uno mismo en cómplices de los que usan para mentir. A nosotros nos puede parecer que la literatura le importa a muy poca gente, pero no hay tiranía ni ideología avasalladora que no hagan enormes esfuerzos por controlar lo que se escribe, por imponer libros y prohibir libros y quemarlos, por cambiar el significado de las palabras más comunes.


No sólo las tiranías: los gurús de la publicidad, los políticos tramposos. La literatura, la poesía, hacen el mismo servicio público que las depuradoras de agua: restauran el pleno sentido de las palabras, su capacidad de mostrar el mundo, su fuerza iluminadora y subversiva. Literatura, ahora mismo, es decir la palabra desahucio y la vergüenza y el drama contenidos en ella, por mucho que los tahúres lingüísticos del gobierno regional de Castilla-La Mancha decidan escamotearla por decreto".

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