viernes, 30 de mayo de 2014

"Romance de la luna, luna", Federico García Lorca


La luna vino a la fragua
con su polizón de nardos.
El niño la mira, mira.
El niño la está mirando.
En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.
Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.
Niño, déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.
Huye, luna, luna, luna,
que ya siento los caballos.
Niño, déjame, no pises
mi blancor almidonado.
El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño
tiene los ojos cerrados.
Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.
¡Cómo canta la zumaya,
ay, cómo canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con un niño de la mano.
Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
El aire la está velando.

Mirad qué versión ilustrada nos ofrece Carmen París del romance que acabamos de leer y comentar en clase:








¿O quizá os gusta más la versión de la cuentacuentos Beatriz Montero?






Con esta inspiración os recuerdo que estáis invitados a grabar vuestra versión del poema que más os guste. Es importante que leáis expresivamente, buscando la emoción que se desprende del mismo.


Los más atrevidos podéis ponerle vuestro ritmo preferido.


Os dejo enlazadas la versión de Ana Belén, la de Camarón y la de Paco Ibáñez.


¿Conocéis alguna versión actual? No olvides recomendarla en los comentarios.

Para profundizar en el comentario de este poema:

jueves, 29 de mayo de 2014

Lorca y el teatro

“El teatro es la poesía que se levanta del libro y se hace humana. Y al hacerse, habla y grita, llora y se desespera. El teatro necesita que los personajes que aparezcan en la escena lleven un traje de poesía y al mismo tiempo que se les vean los huesos, la sangre.” 
“El teatro es una escuela de llanto y de risa, y una tribuna libre donde los hombres pueden poner en evidencia morales viejas o equívocas, y explicar con ejemplos vivos normas eternas del corazón y del sentimiento del hombre.” 
“En este momento dramático del mundo, el artista debe llorar y reír con su pueblo. Hay que dejar el ramo de azucenas y meterse en el fango hasta la cintura para ayudar a los que buscan las azucenas.” 
“En nuestra época, el poeta ha de abrirse las venas por los demás. Por eso yo [...] me he entregado a lo dramático, que nos permite un contacto más directo con las masas.”







Para saber más:  Lorca: el teatro hecho poesía, la poesía hecha teatro en el blog Diente de león.





Esto es amor. Quien lo probó lo sabe

La lectura de los poemas de la Generación del 27 os está sorprendiendo con finales contundentes.

Vicente Aleixandre  cierra  su famoso poema con "Se querían. Sabedlo". Y nosotros, lectores del siglo XXI, sentimos la rotundidad de ese amor que ha sobrevivido el tiempo a través de esos versos.

Otros poetas de otras épocas dieron con finales que nos interpelan, que nos incluyen, que borran distancias. El receptor del poema entra de golpe en el circuito de comunicación, saltando la barrera del tiempo y del espacio.
Fotograma de la película

Lope de Vega nos dejó esta apabullante definición del amor. Disfrutad primero de la lectura y luego del fragmento de la película.

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso:

  no hallar fuera del bien centro y reposo,   
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso:

  huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño:

  creer que el cielo en un infierno cabe;
dar la vida y el alma a un desengaño,
¡esto es amor! quien lo probó lo sabe.






¿Hay algún verso que te haya impactado especialmente? 

Cuéntanoslo.

miércoles, 28 de mayo de 2014

La actualidad de La casa de Bernarda Alba. Dramas de mujeres


El tema central de esta obra es el enfrentamiento entre una moral autoritaria (representada por Bernarda) y el deseo de libertad (encarnado por M.ª Josefa y Adela). 

Pero en el drama aparecen otros temas secundarios:

- el amor sensual y la búsqueda de varón;

- la hipocresía social;

- los sentimientos de odio y envidia;

- la injusticia social;

- la marginación de la mujer;

- la honra

Para denunciar la marginación de la mujer el autor enfrenta dos modelos de comportamiento: 

- el comportamiento basado en una moral relajada (como el de Paca la Roseta, el de la prostituta a la que contratan los segadores y el de la hija de la Librada), de personas que viven al margen de la sociedad y que son condenadas por el pueblo;

- y el basado en una determinada concepción de la decencia (a la que Bernarda somete a sus hijas). Este comportamiento femenino basado en la honra y decencia aparentes suponen una discriminación de la mujer en beneficio del hombre: en el trabajo, ante la ley, en las relaciones extramatrimoniales y en la sumisión al varón.


 Lorca también critica el concepto tradicional de la honra, basado en un comportamiento público intachable. Bernarda recrimina el comportamiento de Angustias, que mira a los hombres durante el funeral. La Poncia aconseja a Adela que deje a Pepe… porque pueden ser causas de deshonra. Se trata del mismo concepto de honra que tiene el pueblo y que hace posible el linchamiento de la hija de la Librada. (ver los temas de LCBA en el archivo adjunto).


¿Os parecen temas de actualidad?

Hoy en el comentario en clase considerabais hiperbólico el tratamiento del tiempo: un encierro de ocho años de luto resulta a todas luces desmesurado, veníais a decir.

Pero al mismo tiempo, enlazábamos con esta noticia aún reciente:


La segunda mujer de Abdalá, madre de cuatro princesas, asegura que llevan 13 años cautivas. Relatan que no se les permite recibir visitas y que viven bajo un enorme aparato de seguridad.

 Así mismo nos parecía excesivo por su violencia verbal y física el episodio del linchamiento de la hija de la Librada, quien ha asesinado a su bebé para ocultar su vergüenza.
Sin embargo, un vistazo a la prensa de hoy mismo nos descubre dramas de mujeres cuyos crímenes son bastante más perdonables y que en el siglo XXI siguen condenadas al mismo fin.

En este país, muchas familias consideran que el hecho de que una mujer se case con un hombre de su elección provoca la deshonra de la familia.

 Y hace solo unos días:

             Una joven siria es condenada a morir lapidada por tener una cuenta en Facebook (Periodista Digital, 17/02/2014)





Al final del mismo, aparece un mensaje de los participantes en la grabación en el que se puede leer: "Hemos hecho este vídeo como seguidores de Pharrell Williams en ocho horas usando iPhones 5S. 'Happy' fue una excusa para ser felices. Disfrutamos cada segundo. Esperamos que ponga una sonrisa en vuestra cara".

 ¿Nos parece lejano porque afecta a otras culturas, otros países?

En España las cifras de mujeres muertas por violencia machista resultan escalofriantes.


Fuente de la imagen: Educastur

“Lorca nos ha dejado plasmado fielmente en su drama la idea fuertemente arraigada, sobre todo en los religiosos pueblos latinos, de que la mujer debe casarse virgen, la libertad es sólo patrimonio del varón, la mujer no debe manifestar su atracción sexual, sino que debe dejar este terreno librado al varón, la mujer debe estar al cuidado de la casa y de los hijos. Cualquier quebrantamiento de estas reglas ha sido mirado con muy malos ojos por la sociedad hipócrita que ha fomentado estos convencionalismos”


Difícil dilema el que se le plantea a la mujer, siempre en lucha entre la realidad y el deseo, debatiéndose entre dos tendencias opuestas:

a) obedecer la norma moral y social a costa de vivir en la tristeza y en la frustración;

b) rebelarse y buscar una libertad de vida cuyo fin es la marginación, el rechazo y la muerte. 

martes, 27 de mayo de 2014

Besos y besicos...


 
Hoy la red está llena de besos. El cartel ganador de las fiestas del Pilar recrea el que es, junto al de Klimt, uno de los más famosos besos que han pasado a la historia del arte, inmortalizado por Doisneau.


Nosotros también tenemos nuestros besos inmortales atrapados en poemas. Hoy comentábamos los versos de Pedro Salinas y nos ha faltado leer este poema inolvidable:
 
 
Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto,
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más. El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada ya,
para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.
Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no, ya no...
-¿Adónde se me ha escapado?-.
Los pongo 
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No.
Te estoy besando más lejos.

 
 
 
 
¿Qué os parece esta propuesta? Si os animáis, podéis poner voz y/o imágenes a uno de vuestros poemas preferidos. 
 




Hoy, excepcionalmente, me despido con un beso.



viernes, 23 de mayo de 2014

Metáforas


Hoy hemos estado un rato atascados en clase con algunas metáforas. El concepto os resulta ajeno y no he podido evitar acordarme del entrañable personaje de El cartero de Neruda, conocida novela del escritor chileno Antonio Skármeta, que fue llevada al cine y tuvo su momento de popularidad. Está incluida en la lista de lecturas recomendadas para este trimestre, por si a alguno os interesa.


—¡Metáforas, hombre!
—¿Qué son esas cosas?
El poeta puso una mano sobre el hombro del muchacho.
—Para aclarártelo más o menos imprecisamente, son modos de decir
una cosa comparándola con otra.
—Deme un ejemplo.
Neruda miró su reloj y suspiró.
—Bueno, cuando tú dices que el cielo está llorando. ¿Qué es lo que
quieres decir?
—¡Qué fácil! Que está lloviendo, pu’.
—Bueno, eso es una metáfora.
—Y ¿por qué, si es una cosa tan fácil, se llama tan complicado? -Porque los nombres no tienen nada que ver con la simplicidad o complicidad de las cosas. Según tu teoría, una cosa chica que vuela no debiera tener un nombre tan largo como mariposa. Piensa que elefante tiene la misma cantidad de letras que mariposa y es mucho más grande y no vuela —concluyó Neruda exhausto. Con un resto de ánimo, le indicó a Mario el rumbo hacia la caleta. Pero el cartero tuvo la prestancia de decir:
—¡P’tas que me gustaría ser poeta!
—¡Hombre! En Chile todos son poetas. Es más original que sigas siendo cartero. Por lo menos caminas mucho y no engordas. En Chile todos los poetas somos guatones.
Neruda retomó la manilla de la puerta, y se disponía a entrar, cuando Mario mirando el vuelo de un pájaro invisible, dijo:
—Es que si fuera poeta podría decir lo que quiero.
—¿Y qué es lo que quieres decir?
—Bueno, ése es justamente el problema. Que como no soy poeta, no puedo decirlo.
El vate se apretó las cejas sobre el tabique de la nariz.
—¿Mario?
—¿Don Pablo?
—Voy a despedirme y a cerrar la puerta.
—Sí, don Pablo.
—Hasta mañana.
—Hasta mañana.
Neruda detuvo la mirada sobre el resto de las cartas, y luego entreabrió el portón. El cartero estudiaba las nubes con los brazos cruzados sobre el pecho. Vino hasta su lado y le picoteó el hombro con un dedo. Sin deshacer su postura, el muchacho se lo quedó mirando.
—Volví a abrir, porque sospechaba que seguías aquí.
—Es que me quedé pensando.
Neruda apretó los dedos en el codo del cartero, y lo fue conduciendo con firmeza hacia el farol donde había estacionado la bicicleta.
—¿Y para pensar te quedas sentado? Si quieres ser poeta, comienza por pensar caminando. ¿O eres como John Wayne, que no podía caminar y mascar chiclets al mismo tiempo? Ahora te vas a la caleta por la playa y, mientras observas el movimiento del mar, puedes ir inventando metáforas.
—¡Deme un ejemplo!
—Mira este poema: «Aquí en la Isla, el mar, y cuánto mar. Se sale de sí mismo a cada rato. Dice que sí, que no, que no. Dice que sí, en azul, en espuma, en galope. Dice que no, que no. No puede estarse quieto. Me llamo mar, repite pegando en una piedra sin lograr convencerla.
Entonces con siete lenguas verdes, de siete tigres verdes, de siete perros verdes, de siete mares verdes, la recorre, la besa, la humedece, y se golpea el pecho repitiendo su nombre». —Hizo una pausa satisfecho—. ¿Qué te parece?
—Raro.
—«Raro.» ¡Qué crítico más severo que eres!
—No, don Pablo. Raro no lo es el poema. Raro es como yo me sentía cuando usted recitaba el poema.
—Querido Mario, a ver si te desenredas un poco, porque no puedo pasar toda la mañana disfrutando de tu charla.
—¿Cómo se lo explicara? Cuando usted decía el poema, las palabras iban de acá pa’llá.
—¡Como el mar, pues!
—Sí, pues, se movían igual que el mar.
—Eso es el ritmo.
—Y me sentí raro, porque con tanto movimiento me marié.
—Te mareaste.
—¡Claro! Yo iba como un barco temblando en sus palabras.
Los párpados del poeta se despegaron lentamente.
—«Como un barco temblando en mis palabras.»
—¡Claro!
—¿Sabes lo que has hecho, Mario?
—¿Qué?
—Una metáfora.
—Pero no vale, porque me salió de pura casualidad, no más.
—No hay imagen que no sea casual, hijo.
Mario se llevó la mano al corazón, y quiso controlar un aleteo desaforado que le había subido hasta la lengua y que pugnaba por estallar entre sus dientes. Detuvo la caminata, y con un dedo impertinente manipulado a centímetros de la nariz de su emérito cliente, dijo:
—Usted cree que todo el mundo, quiero decir todo el mundo, con el viento, los mares, los árboles, las montañas, el fuego, los animales, las casas, los desiertos, las lluvias…
—… ahora ya puedes decir «etcétera».
—… ¡los etcéteras! ¿Usted cree que el mundo entero es la metáfora de algo?
Neruda abrió la boca, y su robusta barbilla pareció desprendérsele del rostro.
—¿Es una huevada lo que le pregunté, don Pablo?
—No, hombre, no.
—Es que se le puso una cara tan rara.
—No, lo que sucede es que me quedé pensando.
 










Por cierto, en una escena de la película más taquillera del cine español, Ocho apellidos vascos, los personajes hablan sobre la metáfora. ¿Identificáis la escena?