sábado, 7 de noviembre de 2015

¡¡Ayúdame a recordar!! Rosa Huertas nos acerca la figura de Lope de Vega.

Cuando los alumnos de 4º se han acercado al otro lado de la mano de los autores románticos, con su gusto por los fantasmas, lo misterioso y lo sobrenatural, han tenido presente la novela de Rosa Huertas leída el curso pasado: Tuerto, maldito y enamorado.
 
En ella se narra la historia de Elisa, una estudiante del Colegio Imperial que un día visita la biblioteca de su instituto para documentarse sobre Lope de Vega para un trabajo de su hermana. Cuando se dirige a la letra V solo descubre un libro de Lope y se le aparece un fantasma que le pide ayuda para poder recordar, necesita saber quién es y a quién ama. Para ello Elisa decide documentarse acerca de Lope, sufriendo además las peticiones de ayuda de los demás fantasmas del barrio.
 

El lunes, junto a compañeros de 3º ESO (que leerán esta obra en el tercer trimestre) y alumnos de 1º de Bachillerato y Ciclos (deseosos de acercarse a la figura de Lope y su época), podréis compartir vuestra lectura con la autora.

Así comienza esta inquietante novela, que descubre algunos aspectos de la biografía de Lope de Vega y de su tiempo.




Los fantasmas no existen. ¿O sí?
La experiencia nos confirma la evidencia de su naturaleza ficticia: nadie ha podido comprobar de forma convincente su pertenencia al plano de lo real.
Sin embargo, hoy apelo a la complicidad de quien lea estas páginas: no podrás entender la historia que sigue si, al menos, no crees mínimamente en su existencia. Si no es así, resultará inútil que continúes leyendo.
Yo misma, si hubiese encontrado esta advertencia al comienzo de un libro unos meses atrás, lo habría cerrado en la primera página y lo habría devuelto a la biblioteca. O se lo habría regalado a mi prima Marina, tan aficionada a las novelas de jóvenes magos y de adolescentes vampiros, cuyas peripecias me han resultado siempre tan absurdas como prescindibles.
Pero nada es igual que hace unos meses, ni yo misma lo soy ni el mundo que me rodea. Ahora sé que no es más que un decorado ficticio, bajo el cual palpita lo que no se deja ver: algo que se presiente y, a veces, se nos presenta como si los espejismos hubiesen saltado al otro lado de sus reflejos.
Así irrumpió en mi presente el espectro de un habitante del pasado, arrastrando hacia mí y en tropel a un ejército de sombras que se convirtieron en mis peores pesadillas.
Los recuerdos se me agolpan hoy sin orden ni concierto. Las notas que fui tomando desde que comprendí que aquella experiencia demoledora podía acabar difuminándose en el olvido, tienen un preludio que aún me cuesta ordenar. Qué ocurrió antes y qué después, ya casi no importa. Lo cierto e importante fue que sucedió, más o menos como lo cuento. Por mucho que se quiera es imposible reproducir fidedignamente los hechos pasados, siempre añadiremos algún detalle que no estaba u omitiremos una frase que para siempre quedará oculta en el tiempo. Sólo la realidad es la verdad absoluta; lo demás, lo narrado, no deja de ser ficción.
Mis recuerdos borrosos se desdibujan pero no dejo de relacionar el pistoletazo de partida de mi desazón con la noche en que mi hermana Carmen gimoteaba en su habitación a las tantas porque no se sabía la lección de Literatura. Podría asegurar que la escena ocurrió la noche antes de escuchar por primera vez aquella voz: “Ayúdame a recordar”.  La primera piedra de la enorme torre que se fue construyendo en mi vida la puso mi hermana una noche de invierno.
 
 
 
 
 
Una buena manera de acercarse a Lope es la película:
 
 
 


Si no os sentís con fuerza para verla completa, dedicad unos minutos al menos a estos fragmentos.
  • Concepción del teatro:


  • Concepción del amor, su poesía:


¡Cuánta pasión!
 
El actor que encarnó a Lope en la película, Roberto Amman, quedó impactado por la intensidad del personaje al que dio vida:

 "después de hacer Lope, empiezas a entender al hombre del Siglo de Oro, que eran militares pero escribían sonetos...Te arranco la cabeza o te escribo un soneto o te hago el amor con palabras...todo una locura, sangre, pasión, sexo. ¡Con cuánto honor, con cuanta pasión vivió su vida Lope, y qué vacíos estamos nosotros, qué faltos de ardor, de sangre caliente, de ideales!".

 
Espero que os resulte a vosotros tan sugerente y tan especial. En la entrada del instituto  hemos montado una pequeña exposición con los ejemplares de Lope de Vega que tenemos en nuestra biblioteca. Son más de uno, afortunadamente. Y están clasificados en la letra.... (ups, eso tendréis que ir a comprobarlo vosotros si os atrevéis).
 
Son libros que esperan nuevos lectores. Como el fantasma de la biblioteca de Tuerto, maldito y enamorado, gritan
¡Ayúdame a recordar!
 
 
 
¿Alguien puede oírlo?
 
 
¿Alguien se atreve a salvar alguno de estos libros del siglo XVII?
 

 
 
 

 
 
  

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