viernes, 16 de septiembre de 2016

¡Adelante!

 
Un nuevo curso...nada menos que el último curso para mis alumnos de 2º de Bachillerato. Afrontan este año con la presión natural de saber que cierran un ciclo y se abren a un mundo de posibilidades, a veces lejos de aquí. Saben que el esfuerzo será grande y desconfían de sus fuerzas, de su tesón, incluso manifiestan miedo. A todo ello podemos sumar la incertidumbre de una reválida que asoma en un horizonte no tan lejano...
 
Hoy hemos convocado en clase las palabras de poder. El miedo paraliza. Muy al contrario hemos elegido las palabras que nos guían, las que sirven de referente, las que nos impulsan hacia delante. Una veintena de palabras que hablan de esfuerzo, de actitud, de organización...y también de ilusión, de emoción, porque sabemos que estamos construyendo futuro.
 
A todo ese torrente de palabras he sumado yo la mía: CONFIANZA.
Confianza en ellos mismos, en sus recursos, en su trayectoria, en sus habilidades, en su capacidad de superar este reto, que no es mayor ni menor que los anteriores. Y también confianza en sus profesores, que vamos a estar ahí guiando, planificando, planteando estrategias para que alcancen los objetivos de cada área y puedan cumplir sus sueños.
 
Un nuevo curso empieza.
                                Ahí estamos ya.

¡¡Adelante!!


 
 

3 comentarios:

  1. ¡Adelante!, pues…Siempre para adelante. Un nuevo curso, una nueva etapa, un nuevo objetivo…Y que siempre se afronta con ilusión, determinación y confianza.
    Los proyectos que tenemos, la inmensa mayoría de los estudiantes de segundo de Bachillerato, son, indudablemente, el aprobado al final del curso. Si puede ser, con la mejor nota posible, para poder optar a los estudios universitarios que más nos complazcan, y así poder labrar nuestro propio futuro. Pero yo, lo veo un poco lejano. Creo que hay que ir, “partido a partido”, como dice Cholo Simeone, poco a poco, examen a examen. Cumplir muchos objetivos pequeños para poder lograr el gran objetivo de nuestras vidas, que es ser: esas personas de provecho que tanto nombran nuestros padres y profesores.
    A estas alturas, no sabemos muy bien que carreras queremos estudiar en la universidad, ya que vendrá influenciado por la nota final del curso, junto con la nota de la selectividad o revalida. Así que insto a todos nuestros profesores y docentes a que nos ayuden, todo lo posible, para afrontar, este ilusionante curso, con toda la dedicación y esfuerzo que se merece nuestro “trampolín adolescente” a la vida adulta. A nuestro futuro.


    Alejandro Camón.

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  2. Hola Esther,

    Cotilleando por tu blog me he visto con esta entrada tan motivadora. Sin lugar a dudas, con ya una parte del curso en el bolsillo, mensajes así se agradecen.
    2 de Bachillerato; un curso diferente, que tiene esa prueba que tanto asusta y que por fin ya parece estar decidida. Un curso duro, breve y decisivo para nuestro futuro. Éste nos abre las puertas en muchos sentidos, tanto en los estudios como en la vida.
    Qué estudiar, dónde vivir... Una nueva etapa se acerca y con ella vendrán las decisiones importantes.
    El camino va a ser duro, todo en esta vida requiere esfuerzo, pero si confiamos un poquito más en nosotros mismos, como tú bien dices, y le echamos ganas el viaje será fácil. ¡Si uno quiere puede!

    Gracias por los ánimos.

    Olga Ráfales

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  3. ¡Wow!, es muy reconfortante leer algo así ahora, tras haber recibido ya las notas del primer trimestre y tras haber visto y comprobado que si uno quiere, puede. Quizá es el miedo inicial lo que nos reprime a pensar en ello, o quizá los comentarios de algunos de nuestros amigos que pasando por lo mismo que nosotros no pudieron conseguir sus objetivos. Lo que sí que ahora tengo claro, y hablo por mí, es que todo esfuerzo tiene su recompensa, igual no todo lo gratificante y grande que uno desea, pero sí parte de ella, y esa pequeña gratitud es lo que te ayuda a seguir luchando, a seguir soñando y a creer en que al final todo es posible si se desea y se lucha por lograrlo, pero claro, esa lucha no es fácil, si fuera fácil, ¿no tendría sentido no crees?, que hay más reconfortante que perseguir un sueño con mucho esfuerzo y sacrificio, con alguna que otra lágrima y por supuesto con alguna que otra sonrisa. Porque todos sabemos que algunos sueños sí se cumplen, ¿por qué el nuestro no? Hagamos de él, una realidad.

    Livia Balaguer

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