martes, 26 de mayo de 2015

La poesía social: Blas de Otero


Los poetas de la segunda etapa de la posguerra consideran que la gran fuerza de la poesía consiste en ser vehículo de comunicación, de ahí que en ella estén presentes unos contenidos que no hacen sino reflejar la realidad del momento.
  • Es, por tanto, una poesía comprometida, que se olvida del tono intimista de la generación anterior y confiere a su mensaje un tono más reflexivo.
  •  Es una poesía en la que lo que importa sobre todo es el hombre: la palabra ha de ser portadora de sus vivencias y de la compleja realidad del mundo que lo rodea.
  •  Lo que importa es el mensaje, y ello, desde el punto de vista formal, implica:
                    - La ausencia generalizada de estrofas y el uso de verso libre
                    - El uso de un lenguaje y un estilo sencillos, destinados a la comprensión y la efectividad   del mensaje que pretenden trasmitir.
 
Estos versos de Blas de Otero recogen bien la nueva tendencia:

De  Ángel fieramente humano (195):
 
"Esto es ser hombre: horror a manos llenas"
Un mundo como un árbol desgajado.
Una generación desarraigada.
Unos hombres sin más destino que
apuntalar las ruinas”
“Definitivamente, cantaré para el hombre”
 
De Pido la paz y la palabra (1955):
 
"Aquí tenéis, en canto y alma, al hombre
aquel que amó, vivió, murió por dentro
y un buen día bajó a la calle: entonces
comprendió: y rompió todos su versos."
 
Blas de Otero es el poeta que con más calidad ha sabido reflejar la nueva tendencia. En clase vamos a comentar uno de sus poemas más conocidos:
 
 En el principio
 
Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.
 
 
No dejéis de escuchar la versión de Paco Ibáñez:
 
  


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