martes, 10 de marzo de 2015

Diez características de los microrrelatos

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El término “microrrelato” fue utilizado por primera vez en 1977 por el escritor mexicano José Emilio Pacheco en sus Inventarios. Desde entonces ha recibido muchos nombres, desde “minificción” a “minicuento” o “microcuento”, pasando por “relato hiperbreve”, “cuentos mínimos” o “historias mínimas”.
En todas las literaturas existen microgéneros literarios: los haikus japoneses, las greguerías españolas, el cuento popular brevísimo, el chiste, la anécdota, la fábula, la parábola, el koán zen, los relatos sufíes, las tradiciones hasídicas...
Los microrrelatos se insertan en una larga tradición. Grandes autores latinoamericanos como Augusto Monterroso, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar y Adolfo Bioy Casares lo dignificaron.
En nuestro país, este género arranca con la evolución del poema en prosa a finales del Romanticismo y empieza a desarrollarse en el Modernismo y las Vanguardias.
Los dos autores más relevantes en el camino hacia el microrrelato en la primera mitad de siglo son Ramón Gómez de la Serna con los Caprichos y Juan Ramón Jiménez con el primero de sus "Cuentos largos".
Desde entonces no han faltado los cultivadores del género: Ana María Matute,  Ignacio Aldecoa , Max Aub, Juan José Millás, José Mª Merino, Luis Mateo Díez, Antonio Pereira, Fernando Iwasaki o Juan Pedro Aparicio,..
En los últimos tiempos han surgido editoriales dedicadas exclusivamente al cuento, como Páginas de Espuma, Thule y Menoscuarto.


La era de internet y el móvil lo han popularizado. Los microrrelatos navegan con facilidad por la blogosfera y proliferan los concursos pues el género no admite excusas, todos pueden asumirlo dentro de su brevedad.


1.   La brevedad

Condiciona el tema y todas las demás características.

2.   Lenguaje preciso

Debido a la brevedad, el autor tiene que describir situaciones rápidamente y definir personajes con pocas pinceladas, de ahí que utilice las palabras exactas.
3.    Intensidad narrativa 

El microrrelato tiene que atrapar desde el principio y ha de mantener una intensidad que obligue al lector a no abandonarlo.

 4.  Anécdota comprimida

Los microrrelatos suelen usar el recurso del in media res, aunque a veces la historia se empiece a contar desde el título.

5.   Intertextualidad

Esta intertextualidad puede manifestarse en el uso de la sátira, la parodia de géneros y la recreación de modismos y tópicos de la cultura universal.

6.   El carácter proteico

Comparte características del cuento, del ensayo, del poema en prosa, de la fábula o la parábola, además de otras formas que no son literarias, de ahí que sea tan difícil su clasificación. El microrrelato guarda una estrecha relación con la poesía y el aforismo; sin embargo mantiene su diferencia, ya que es necesario que el autor de microrrelatos le cuente una historia al lector.

7. El humor y la ambigüedad

Con raíces en el juego experimental de las vanguardias, el microrrelato cultiva el gusto por la parodia, la ironía, la exageración grotesca o un humor sutil, que buscan la complicidad del lector.

8.  Lenguaje experimental

El autor, que no está sometido a condicionamientos comerciales, está más abierto a experimentar    con el lenguaje o incluso a explorar las relaciones entre texto e imagen o texto y fotografía. 

9. Participación activa del lector

Esta compresión de la trama provoca que haya datos que no se proporcionen, sino que simplemente se sugieran y que el lector tenga que participar para completar su significado.

10. Final no conclusivo

Es una entidad autónoma y suficiente, una unidad estructural acabada, cerrada, en lo que se refiere a su dimensión puramente formal, pero es una estructura abierta en lo que se refiere a su interpretación.




Aprovechando la visita del escritor y académico Luis Mateo Díez a nuestro centro, programamos la lectura de la antología Los males menores. 


Os reto a descubrir los rasgos que hemos visto en los relatos seleccionados. 



¿Os atrevéis a escribir un microrrelato?

Seguid estos consejos:
"¡Cuentos largos! ¡Tan largos! ¡De una pájina! ¡Ay, el día en que los hombres sepamos todos agrandar una chispa hasta el sol que un hombre les dé concentrado en una chispa; el día en que nos demos cuenta que nada tiene tamaño, y que, por lo tanto, basta lo suficiente; el día en que comprendamos que nada vale por sus dimensiones –y así acaba el ridículo que vio Micromegas y que yo veo cada día-; y que un libro puede reducirse a la mano de una hormiga porque puede amplificarlo la idea y hacerlo el universo!"

(Juan Ramón Jiménez)

1 comentario:

  1. Saludos Esther, te doy las gracias por habernos introducido al mundo de los microrrelatos, que desde que he sabido de su existencia no he parado de ojear algunos que circulan por las redes sociales ya que me parecen muy interesantes y educativos al mismo tiempo.
    Una de las características que posiblemente me ha llamado más la atención, ha sido que los microrrelatos te atrapan desde el primer momento y obligan a no abandonarlo, es decir, la intensidad narrativa.
    El final no conclusivo me parece una manera de abrir la mente, porque cada uno puede interpretarlo como quiera, y después cuando lo comentas con otras personas te puede sorprender la manera en la que ellos lo han interpretado.
    En algunos microrrelatos presentan a la muerte como un personaje más y esto nos hace darnos cuenta de que la muerte se ha introducido normalmente en muchos tópicos, como por ejemplo, en “Destino final” donde los personajes intentan evitar la muerte, pero finalmente la muerte llega por que es su destino.
    Te dejo un microrrelato que me ha gustado para que lo leas y disfrutes:
    “El último ser humano vivo lanzó la última paletada de tierra sobre el último muerto. En ese instante mismo supo que era inmortal, porque la muerte sólo existe en la mirada del otro.”

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