sábado, 8 de enero de 2011

Un sugerente bosque de lecturas

Imagen: Gabriela Labudda

Leer muchas veces es como adentrarse en un bosque. Todos los sentidos se sumergen en el disfrute de un entorno variado y sugerente. A veces el bosque deviene inquietante, misterioso. Entrar en el bosque es iniciarse en un recorrido inesperado, abierto a aventuras sorprendentes. En ocasiones, en el bosque nos perdemos, la confusión con la ficción y la realidad puede ser total. Normalmente, el recorrido llegará a su fin y volveremos a casa, aunque ya no seamos los mismos.

2011 es el Año Internacional de los Bosques. En este contexto la guía de lectura de Civican nos orienta con una selección de las especies más destacadas entre la frondosa vegetación editorial:

"Sus 218 ejemplares aportan savia nueva para devoradores de libros, intrépidos rastreadores o arborícolas cotidianos. (...)
Su arbolado presenta cuatro zonas diferenciadas: Bosque bajo (libros para bebés, niños y jóvenes), Bosque alto (obras para personas adultas), Bosque de letras (títulos sobre libros y lectura) y Bibliotrufas (obras exquisitas sin edad)."



Quiero saludar el nuevo año con la fuerza centenaria de los árboles, con la invocación de su energía natural. Junto la estupenda selección realizada por las bibliotecarias de Civican, recomiendo un libro que incluí en mi carta de Reyes (quizá demasiado tarde, pues no llegó): La vida nocturna de los árboles, galardonado con el Premio Nuevos Horizontes en la Feria Internacional del Libro de Bolonia (2008), un libro selecto y exclusivo que nos propone un acercamiento a la mitología y a la naturaleza.



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